Escuelita presencial
casita waldorf
En el desarrollo del niño durante el primer septenio, las fuerzas formativas están focalizadas en primer lugar sobre su cuerpo físico. El cuerpo físico en esta etapa funciona como los cimientos de una casa, deben ser bien construidos, firmes y seguros, para albergar dentro de sí un cuerpo sano y equilibrado. El niño es todo un órgano sensorio y todo cuanto él experimenta se plasma en su cuerpo físico. El trabajo de la voluntad mediante la imitación y la experimentación juegan un rol fundamental sobre este hecho. La rutina les presenta a los niños actividades dignas de ser imitadas, tales como cocinar, barrer, ordenar, lavar, y todo cuanto se haga desde el hacer colaborativo y actividades reales y con sentido, que contienen una base ética, social y educativa.
El movimiento y el juego libre permiten liberar y encausar aquellas fuerzas físicas hacia un sano desarrollo, así también la expresión artística con materiales nobles, naturales y ricos en materia sensorial. Así pues, el niño maduro para la edad escolar ha podido desarrollar al máximo sus habilidades físicas que a través del movimiento y el pensamiento imaginativo convergen en madurez física y pensamiento lógico.
Bases curriculares
Conoce en detalle todas nuesras bases
Grupo
multi etáreo:
Etapa
de desarrollo:
En cada etapa evolutiva, el niño presenta determinadas características físicas, emocionales e intelectuales, que están sutil y complejamente unidas. En la etapa preescolar el niño se encuentra en su máximo crecimiento y desarrollo físico.
Cuerpo físico y cuerpo etérico: procesos metabólicos (dormir-despertar, alimentación- hábitos higiénicos, respiración, sentidos basales, crecimiento corporal, habilidades motoras, motricidad gruesa y fina. Cada niñ@ porta una individualidad con una evolución distinta, la que es observada, cuidada y atendida por las guías.
Método
de aprendizaje:
Acción y experimentación. Aprender por medio del HACER. A través de la actividad física experimental, automotivada, el niño sale al encuentro con el mundo para poder entenderlo. La imitación es primordial para el aprendizaje, los niños aprender por medio del ejemplo. Se les presenta a los niños actividades dignas de ser imitadas, actividades reales y con sentido, que contienen una base ética, social y educativa:
- Labores de casa y oficios: cocinar, barrer, ordenar, lavar, trabajar en el huerto y todo cuanto se haga desde el hacer colaborativo. Todo es presentado desde el hacer real.
- Actitud de guías: cordialidad, capacidad de resolución, atención, compromiso, buenos hábitos.
Ritmo
y repetición:
Es la estructura necesaria para regular y madurar las funciones metabólicas, la repetición da seguridad y disciplina. La rutina contiene actividades, canciones, cuentos, rimas, versos y movimientos, que se ordenan y repiten por ciclos. Entre cada actividad también hay un ritmo, hay períodos de actividad y de reposo. Las estaciones del año marcan el ciclo anual cada una con una festividad, cada mes tiene un tema a tratar, cada semana tiene días con distintas actividades, distintos alimentos en las horas de comidas, distintos cumpleaños. Los ciclos ayudan a l@s niñ@s a ubicarse en el tiempo y espacio, en el pasado, presente y futuro, a relacionarse con el mundo natural y humano. El ritmo promueve un desarrollo saludable y equilibrado.
La repetición potencia el desarrollo de la memoria y continuidad. La memoria de los niños se fortalece por experiencias reiteradas.
Desarrollo
personal y ético:
Movimiento:
Cuentos
y juegos de dedos:
Arte:
Música:
Queremos que nuestros niños y niñas aprendan haciendo, que conozcan y amen el mundo que nos rodea, que se conozcan a si mismos, que conozcan sus habilidades, que desarrollen su autonomía y el trabajo colaborativo, en un espacio cuidado lleno de calor y de amor, tal como una semillita que se prepara para nacer y dar vida al mundo.
